
Se podrá criticar la indecencia, la tomadura de pelo a los españoles y un montón de cosas más, pero en lo que habrá mucha coincidencia es en el compromiso que ha puesto P.S. para convencernos de que Mikel Jakson era blanco.
Los batallones que ha puesto Pedro Sánchez en el ataque y defensa de sus lineas son insuperables. Matizo. No por lo brillante de sus hazañas, sino por la cuantía y la intensidad de sus guerreros.
Según van avanzando los días parece despejarse el nubarrón del que quiere protegerse el Presidente del Gobierno. Ni siquiera el caso Zapatero, ni el asunto de Ábalos, ni las fechorías de Cerdán preocupan a Pedro Sánchez, porque él conoce sobradamente estos hechos desde hace mucho tiempo. Conoce las luchas entre Ábalos y Zapatero por el control del petroleo venezolano. Y no ha hecho nada por resolverlo. Bueno si. La destitución de Ábalos, según Ketty Garaz en su libro los hombre de Sánchez, a Ábalos no se le destituyó por juergas y dispendios, se le destituyó porque perdió su pelea con Zapatero en torno al petroleo venezolano.
Pues bien, nada de lo comentado provocó en P.S una reacción como la que tuvo a raiz de la imputación de su esposa.
Veamos. A raíz de la imputación de Begoña Gómez se conformó un batallón encargado de atacar a la judicatura. Financiado con los fondos del PSOE en A, o en B, pero con los fondos procedentes del PSOE, con el propósito de convencer a los españoles que los malos son los jueces, y no la imputada de su esposa.
Hay que ser estúpido, creído y, visto lo que estamos viendo, mas tonto que el que asó la manteca, para entablar una batalla contra todos poderes de Estado y sus institucions, desde dentro del propio estado.
No me cabe en la cabeza que Pedro Sánchez haya creído en algún momento que, a través de las cloacas, podía retorcer la mano de la justicia. Pero las evidencias me están abriendo mis entendederas para aceptar que si. Que todo es posible por amor.
Otros de los batallones que el Presidente del Gobierno ya tenia instalados en el campo de batalla, antes de que empezara la contienda, son la Fiscalía General del Estado y el Presidente del Tribunal Constitucional, o de Garantías. Estas instituciones posicionadas en la retaguardia están preparadas para actuar ante cualquier avance inesperado de la Justicia.Tienen desplegadas sus posiciones por todos los juzgados habidos y por haber, controlando las posibles penas y los tiempos procesales de los distintos casos.
Sin que se avistara su presencia otros ejércitos permanecían apostados detrás de las colinas hasta el momento en que fuera necesaria su intervención. A través de su centro de mando comandado por Cerdán y Leire, Hacienda, la Guardia Civil y todos sus coroneles maniobran en la trastienda apoyando la logística de confrontación planteada por P.S.
Estas son las principales armas desplegadas por el marido ofendido para librar la batalla de salvar a su esposa. Aunque parezca excesivo el fragor del Presidente en defensa de un asunto familiar como el suyo, deberíamos de tener en cuenta que ante el amor, ni siquiera los asuntos de estado tienen más importancia.
Cada día que pasa vamos conociendo nuevos errores en la estrategia del Presidente del Gobierno. Se le van acabando los argumentos de distracción para evitar que sobre la mesa estén sólo sus casos de corrupción. Incluso sus medios afines y sus socios de gobierno han bajado su intensidad de defensa. La cosa parece que van tocando a su fin. Bastará la primera sentencia en su entorno familiar para que cambien su deriva.
Es posible que Pedro Sánchez esté convenciéndose de que su castillo de naipes está a punto derrumbarse, por eso trata de evitar que eso se produzca. Eso si, tiene que ser una sentencia desfavorable para su esposa. Ni siquiera sobre su hermano, Ábalos, Zapatero, las mascarillas o, incluso, la financiación irregular del PSOE, le harán descabalgar.
Otro de los apuntes de Ketty Garaz en su libro es que quién manda es ella. Que ella, Begoña Gómez, es la que le empujó a participar en la primarias y en muchas de las cuestiones en las que se amplió la figura de la mujer del presidente. Por eso no es de extrañar que ese pilar sea el mas endeble de cuantos le afectan a Pedro Sánchez.
En este caso estaríamos en un nuevo escenario de los acontecimientos. Pedro Sánchez pasaría de ser el protagonista de la película a un figurante de segundo nivel.
Si no ocurre algún acontecimiento que distorsione nuestra convivencia como ocurrió el 11-M, Begoña Gómez será condenada. Aunque el Constitucional, si le da tiempo, tratará de escarbar en los argumentos de la tutela efectiva y en cualquier ocurrencia que le permita echar para atrás la condena.
Aunque se adelanten algunos veredictos a la sentencia de Begoña Gómez, el decisivo será el que se refiera a la esposa del Presidente. Sánchez no soportará que la persona mas influyente de su vida terminé condenada siendo él Prsident del Gobierno.
Po otra parte su juicio está visto para sentencia. No me refiero a la decisión que los tribunales adopten en el caso de la esposa del presidente. Me refiero al juicio que la sociedad tiene conformado sobre el futuro de Pedro Sánchez.