
El Partido Socialista Obrero Español se encuentra en una encrucijada en relación con la posible financiación ilegal del propio partido y de la Internacional socialista.
A juzgar por lo publicado en diferentes medios de comunicación la situación procesal del caso petróleos de Venezuela puede desencadenar una serie de acontecimientos que terminen acabando con el Gobierno español actual y, posiblemente, con el propio PSOE, si se terminara de confirmar que el partido ha sido financiado con bonos de Petróleos de Venezuela Sociedad Anónima (PDVSA).
Si el sobre que el Sr. Aldama entregó al Juez Ismael Moreno contiene documentación que acredite la existencia de esos bonos que llegaron a España en el vuelo de la, entonces, Vicepresidenta del Gobierno de Venezuela, la defensa del PSOE va a tener serios problemas para demostrar que ese contenido no tenía como destino la financiación del PSOE.
Aldama ya se había referido al contenido del sobre previamente a su declaración del día de ayer. El pasado mes de enero explicó, actuando como investigado, en el caso hidrocarburos que la información que contenía el sobre tenia relación con el sector de los hidrocarburos.
Posiblemente en su manifestación del mes de enero quiso sembrar la duda, o dar una pista, quien sabe, de que su declaración como investigado en el caso hidrocarburos de alcance nacional, ponía relacionarse con otro asunto de hidrocarburos de Venezuela.
La instrucción llevada por el juez Ismael Moreno tiene abierta una pieza separada sobre el contenido del mencionado sobre, en el marco de una investigación más amplia sobre los pagos en metálico que habría realizado el PSOE.
Para completar la instrucción el magistrado pidió al Sr. Aldama que hiciera entrega del mencionado sobre, después de que éste anunciará públicamente su existencia. Es posible que el Sr. Aldama considerara que la custodia del sobre formaba parte de la su salvaguardia de futuro, que se justificaría con investigaciones de la Unidad Central Operativa (UCO) en poder del Juez que confirman que Aldama había dejado la custodia del sobre a un socio suyo.
Por la marcha que están tomando los acontecimientos, es de suponer que Pedro Sánchez , incluso Rodriguez Zapatero, tengan pánico con lo que pueda resultar de las investigaciones del Juez Moreno.
Para el partido socialista la confirmación de determinadas informaciones puede suponer un enorme problema que podría derivar hasta en su disolución. No es de extrañar que desde posiciones socialista se esté tratando de neutralizar las declaraciones del Sr. Aldama.
Sólo hay un caso que le preocupe mas a Pedro Sanchez, después de las imputaciones a su esposa, que es la financiación ilegal del partido. Por eso, no es de extrañar que el Gobierno esté tratando de anular las pruebas que puedan incriminarle en este caso.
Después de conocer la sentencia del caso Ábalos y la rebaja de la pena del Sr. Aldama, el Gobierno ha cuidado mucho sus manifestaciones para preservar las relaciones con el Sr. Aldama y no enrarecer el resto de los casos abiertos, pero especialmente el de la financiación ilegal del PSOE:
En esta linea de no agresión al Sr. Aldama, OKdiario publicó hace unas semanas que el Gobierno dio 38,4 millones de euros a un socio de Aldama para que gestionara miles de viviendas publicas.
Po otra parte todos los esfuerzos del Gobierno se centran en desacreditar las pruebas que están en poder del Juez Moreno para anular los efectos en el posible juicio.
La ultima de las intentonas es la incursión de la Presidenta Venezolana en el asunto del sobre planteando un acto de conciliación con el empresario Sr. Aldama con la intención de alcanzar un acuerdo.
Esta iniciativa de la señora Delcy Rodriguez es difícil encajarla si detrás de ella no se vislumbra la acción del Gobierno de España, directamente, o a través de JRZ.
Involucrar al Jefe de un estado extranjero, como es Venezuela, en un acto como éste da la pauta de la magnitud del problema que tiene enfrente Pedro Sánchez y de la complicidad del régimen venezolano en todo lo relacionado con el socialismo español.
Personalmente creo que no tiene mayor importancia si el sobre fue, o no, entregado en mano por la señora Delcy. La cuestión ahora radica en cuanto tiempo aguantará el Sr. Aldama en claudicar ante la presión gubernamental.
Supongo que, mas pronto que tarde, tanta presión gubernamental terminará por convencer al Sr. Aldama de que es mejor retirar sus manifestaciones, hacerse el loco, siempre que su figura quede indemne y su patrimonio agrandado. Probablemente sea lo único que en estos momentos le preocupa.