
Empezaba mi anterior artículo sobre este mismo tema dando por hecho que muchos españoles no terminamos de entender las relaciones de Pedro Sánchez con Marruecos.
En vista de que las relaciones se mantienen con cierta opacidad cabe preguntarse ¿qué explica que Pedro Sánchez haya asumido desde 2022 un coste político tan elevado para mantener una relación privilegiada con Marruecos?
A día de hoy no existe ninguna evidencia que explique el comportamiento de Pedro Sánchez en los últimos años. Sin embargo van siendo importantes los hitos los que iluminan el camino de un posible acuerdo entre Marruecos y España, o entre Marruecos y Pedro Sánchez.
Merece la pena echar atrás algunas hojas del calendario para ir comprendiendo los acontecimientos en el tiempo.
El 11 de julio de 2002 se produjo la invasión de varios gendarmes marroquíes en el islote español denominado de el Perejil. La reacción española, con Jose Maria Aznar como presidente del Gobierno, fue enviar al ejercito español y desalojar a los asaltantes marroquíes del islote.
Dos años mas tarde en 2004 se produce el atentado del 11-M, cuyos autores materiales fueron un grupo de marroquíes y las investigaciones posteriores apuntan como inductores a los servicios de inteligencia franceses y marroquíes. ¿Cabe relacionar este atentado con el desalojo del Perejil?
En 2021, después de más de quince años sin altercados con Marruecos, se desencadenó la crisis diplomática por Brahim Ghali. El líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, fue trasladado a España para recibir tratamiento médico por COVID-19 en un hospital de Logroño.
El Gobierno español argumentó que se trataba de una decisión por razones humanitarias, pero Marruecos no lo entendió así y consideró la acogida de Ghali como una provocación gravísima y a consecuencia de ello se produjo la entrada entre 8.000 y 9.000 personas en Ceuta en el espacio de dos días.
El entonces presidente Sánchez calificó la situación de «grave crisis para España y para Europa». El Gobierno desplegó incluso al Ejército.
En ese momento Sánchez adoptó una posición durísima frente a Marruecos. La ministra de Defensa, Margarita Robles, llegó a hablar públicamente de chantaje de Marruecos y afirmó que España no aceptará ese tipo de presión.
El 19 de mayo de 2021 Sánchez afirma en el Congreso de los Diputados que España defenderá la integridad territorial y la seguridad de Ceuta y Melilla.
Al tiempo que se producía la comparecencia del Presidente en el Congreso de los Diputados, se produjeron las infecciones y extracciones de datos de los teléfonos del Presidente del Gobierno y de la ministra de Defensa, Margarita Robles, a través del software Pegasus.
Según informaciones publicadas por el gobierno, del teléfono de Sánchez se extrajeron aproximadamente 2,6 GB de información.
Marruecos apareció posteriormente señalado como posible origen de las infecciones.
Tan solo unos meses mas tarde, en el mes de septiembre, Sánchez dice algo que, visto retrospectivamente, resulta muy interesante: España tiene «la gran oportunidad de restablecer» las relaciones con Marruecos «de una manera mucho más sólida, con nuevos fundamentos». El ministro Albares declaró que España no iba a pedir explicaciones a Marruecos por Pegasus cuando se estaba produciendo la reconstrucción de las relaciones con Rabat
A todas luces la postura de Pedro Sánchez y la manifestación del ministro de AAEE español parece un cambio de tono en el discurso.
Meses mas tarde Sánchez envió una carta a Mohamed VI manifestándole que España consideraba la propuesta marroquí de autonomía para el Sáhara Occidental como «la base más seria, creíble y realista» para resolver el conflicto. También se refirió a una nueva relación basada en la transparencia, la comunicación permanente y la abstención de acciones unilaterales.
Este envío no sólo venía a confirmar el cambio de tono del ejecutivo sino que establecía un punto de inflexión en las relaciones hispano marroquíes. Sánchez, sin el apoyo de las cámaras, cambió radicalmente la posición española sobre el Sáhara.
En la defensa de la misiva que hizo Sánchez ante el Congreso de los diputados explicó que el nuevo marco de relaciones con Marruecos implicaba transparencia, comunicación permanente y el respeto de todos los acuerdos entre ambos países. Pero Sánchez no explicó el cambio de postura española, ni la razón por la que envió la carta. A día de hoy el Congreso sigue sin conocer las razones que llevaron a Sánchez a enviar aquella misiva, así como determinados aspectos de su elaboración y tramitación.
Entre 2022 y 2025 se consolida una relación extraordinariamente estrecha con Rabat. Durante el mes de abril de 2022 se produce una declaración conjunta España-Marruecos
La declaración establece una nueva hoja de ruta bilateral y contiene compromisos sobre:Inmigración, Seguridad, Cooperación, económica, comercio, energía, educación, cultura, fronteras, aguas territoriales, y actualización del Tratado de Amistad de 1991.
El giro de la política española de 2022 no fue una concesión puntual sobre el Sáhara. Se convirtió en una arquitectura completa de relaciones bilaterales.
No obstante, Marruecos en 2026 vuelve a poner a España ante una situación extremadamente delicada en Ceuta: La invasión de mas de 70.000 personas durante el pasado mes de julio.
Ni siquiera es cuestionable que las autoridades marroquíes no ejercieran el control fronterizo que España esperaba. Lo que es cuestionable, es por qué el Gobierno español ha decidido mantener intacta su estrategia con Marruecos.
Del pacto de 2022 no cabe deducirse la cesión de Ceuta y Melilla a favor de Marruecos, por eso resulta incomprensible, si no existen otras razones que desconocemos, la tolerancia y la actitud de Pedro Sánchez ante esos acontecimientos.
A la vista del comportamiento del Gobierno de España surge una inevitable catarata de cuestiones: ¿Está España haciendo concesiones extraordinarias sin que aparezcan contrapartidas equivalentes? ¿Qué hay detrás de esta dependencia política de Marruecos? ¿Por qué el Gobierno de Sánchez pasó de una crisis gravísima con Marruecos en 2021 a una relación que él mismo califica después como la mejor en décadas?
Aunque el desencadenante del cambio de posición de Sánchez, no de España, pudiera ser el software de Pegasus, la reflexión sobre ese acontecimiento sugiere la existencia de algo mas trascendente. De algo más gordo. Que hipoteque personalmente a Pedro Sánchez. O que le beneficie..
Quizá, una vez conocidas las razones del comportamiento de Pedro Sánchez, tengamos respuesta a la pregunta inicial de este comentario: ¿qué explica que Pedro Sánchez haya asumido desde 2022 un coste político tan elevado para mantener una relación privilegiada con Marruecos?
Quizá no exista un “pacto secreto” entre Sánchez y Mohamed VI. Quizá exista algo más complejo: una serie de compromisos, entendimientos y concesiones que no conocemos completamente y que han llevado a España a asumir una dependencia respecto de Marruecos .
Por muchas dudas que que esta actitud genere, lo cierto es que no es posible establecer una conjetura sobre un pacto oculto. Pero sí permite formular una pregunta perfectamente legítima: ¿Qué hay detrás de esta dependencia política de Marruecos?
lEn diplomacia, una relación puede sustentarse en compromisos políticos, entendimientos verbales, canales reservados, compromisos de seguridad o intercambios de favores diplomáticos que no necesariamente aparecen en un tratado.
Cuando hace unos días leí el artículo titulado “No hay que confundirse con Pegasus”, me quedé con tantas dudas que postergué un posible comentario. Ahora con este segundo artículo, “Sánchez y Marruecos, el acuerdo que nadie acaba de entender”, me atrevo a hacer unas reflexiones pues creo que este tema es de los de mayor alcance que hay en la escena política.
En el primer artículo, el autor opinaba que las razones por las que Sánchez ha cambiado tan radicalmente su posición con Marruecos desde el 2021 y en particular con la firma del tratado de abril de 2022, va más allá de su preocupación con lo que pueda haber en el hackeo de su móvil con el sw Pegasus. No lo tengo claro. En la información supuestamente hackeada debe haber sustancia más que suficiente para que esté preocupado, muy preocupado. No entiendo por qué es un tema que ha pasado a un segundo plano, no entiendo que si se trata de un sw israelí no aparezca por algún otro lado con las ganas que estos le deben tener a Sánchez, no entiendo que si también se hackeó el móvil de la ministra de Defensa, no haya consecuencias. Y como bien cita, falta información sobre Pegasus.
Volviendo al fondo del artículo. Según el autor, lo de Pegasus es secundario frente a algo más gordo que se está cociendo, aunque Pegasus también sea muy importante y pueda tener consecuencias importantes. Y de ahí nace mi preocupación. ¿Qué tan gordo puede haber que permita a un Gobierno aceptar una situación como la de Ceuta? No me refiero solo a la situación a día de hoy, 23 de agosto, sino también a la desidia en tratar los días previos a la invasión, (que indudablemente los conocía el CSI), a la falta de petición de responsabilidades y ayuda al Gobierno de Marruecos, al mensaje conjunto y dogmático de todos los ministros respecto a ello, a la falta de un planteamiento serio a Europa, a la falta de soluciones legales, a la falta de coordinación, en fin, al abandono de un trozo del territorio español. Que lo haga así desde La Mareta o desde La Moncloa, casi me es igual. Eso solo es un problema de imagen y peor para él. Es la evolución de las soluciones lo realmente inconcebible.
Me tiene tan cabreado el tema que me voy del artículo. Lo retomo. Según el autor, esto de Ceuta, independientemente que se le esté yendo de las manos, es un punto más de una estrategia pactada con Hassan II a cambio de algo bueno y necesario para Sánchez. Suficientemente bueno y necesario. Necesario lo es porque las va a pasar canutas cuando no tenga la protección del Gobierno. Y bueno solo puede ser algo que le solucione la vida hasta su final. ¿Pero en Marruecos? Creo que hay tratado de extradición. Otra cosa seria en un Santo Domingo del que también se habla mucho.
Luego también cita que todo esto no le quita mucho sueño a Sánchez pues está en línea con una ideología política muy de izquierdas. Me parece exagerado. Creo que, siendo más que listo, Sánchez no se ha dado cuenta de donde se metía y ahora solo le queda la huida hacia adelante que decía Fraga. Y está claro que en sus aspiraciones políticas hay pocas posiciones futuras que le pudieran motivar.
Y finalmente según el autor, Sánchez esta ahora maquinando su siguiente paso sin que Feijoo se dé cuenta mirando solo el corto plazo. Probablemente porque ya nos ha demostrado que no da puntada sin hilo, pero cada vez tiene menos margen de maniobra: menor capacidad de manejo de las Cámaras, contestación interna, un entorno internacional cada vez más hostil, – léase EEUU, Israel, la propia CE y hasta el mismo Marruecos que sabe que tiene la sartén por el mango – , supongo que algunos ministros enfrentados, cansados y asustados, unas elecciones en caída libre, lo que peda ocurrir con Pegasus, problemas de gestión en los ministerios y un otoño con muchos frentes judiciales abiertos.
Lo cierto es que Ceuta ahora mismo es la punta de un iceberg con múltiples aristas y, que, al margen de solucionar prioritariamente la situación de aquella pobre gente, pensar que pudiera plantearse un trueque territorial me parece fuerte y excesivo. Lo que está claro es que a la pregunta inicial del autor: “¿qué explica que Pedro Sánchez haya asumido desde 2022 un coste político tan elevado para mantener una relación privilegiada con Marruecos?” nadie, salvo el propio Sánchez, puede contestarla ahora. Veamos que pasa en los meses venideros.