¿Hay que quitar El VAR?

Este comentario podría empezar cuestionándose VAR si , o VAR no, pero son muchas las aristas que tiene la propia pregunta como parar reducirlas a una cuestión tan simple de si, o no.

Quizá habría que empezar por preguntarnos si el VAR ha conseguido hacer más justo el fútbol o simplemente ha trasladado la polémica del árbitro al VAR?

Me temo que este comentario va a tener dificultades para abordar todas las aristas que intervienen en en caso: fútbol, tecnología, arbitraje, justicia deportiva y, sobre todo, la confianza del aficionado en las decisiones.

Empezando por las razones que llevaron a los organismos de arbitraje internacional a la implantación del VAR, que querámoslo o no supuso una revolución necesaria podemos preguntarnos ¿Por qué se introdujo? ¿Qué errores pretendían evitar? ¿La tecnología permitiría evitar errores humanos evidentes? ¿Qué decisiones podría revisar el VAR?, etc.

La siguiente cuestión es si el VAR puede juzgar todo lo que ocurre en un partido. Evidentemente la respuesta es no. El problema surge en determinar cuando y en que ocasiones debe intervenir.

Las condiciones en las que el VAR puede revisar las decisiones arbitrales son: Si es Gol/no gol. Penalti/no penalti. Tarjeta roja directa. Identificación de un jugador. Y aquí aparece una cuestión fundamental: el VAR no juzga todo lo que ocurre en un partido.

Entonces, ¿Cual es el propósito de la intervención del VAR? ¿ Corregir errores evidentes o buscar con tecnología una interpretación perfecta de situaciones que, por naturaleza, son subjetivas?

El VAR se aleja de las decisiones subjetivas.En el futbol hay muchas decisiones que no son matemáticas: la intensidad de una entrada; la ocasión manifiesta; la fuerza excesiva; la interferencia en un fuera de juego o la conducta sancionable.

Por tanto podemos llegar a la conclusión que la tecnología puede proporcionar mejores imágenes, pero no puede convertir automáticamente una interpretación en una verdad absoluta.

Es indudable que sla presencia del VAR no ha eliminado las injusticias o los errores arbitrales. Entonces. ¿Donde está el problema en el VAR, o en las reglas? ¿Son suficientemente claras las reglas que debe aplicar el VAR?

Porque si una regla permite dos interpretaciones razonables, disponer de diez cámaras y una tecnología extremadamente precisa no resuelve necesariamente el problema.

Por ejemplo, las lineas del fuera de juego pueden precisarse a base de una adecuada tecnología, pero para determinar la aplicación de la regla del fuera de juego, lo importante no es sólo determinar si la bota del jugador está un par de milímetros adelantada en relación a la posición de los defensas, existen otras muchas interpretaciones que hacen la decisión algo mas compleja como es, si el jugador intenta participar en la jugada, si imposibilita al defensor entrar en la acción del juego, por lo que es necesaria una interpretación de varios factores para determinar si es fuera de juego o no.

Yo creo que este es uno de los problemas del arbitraje que no tiene nada que ver con el funcionamiento del VAR y es que, después de poner la tecnología disponible para facilitar las decisiones, la última palabra la tiene el árbitro obligado a determinar si hay intencionalidad o voluntariedad del jugador.

Por eso cuanto más preciso es el VAR, más discutible puede resultar la decisión cuando la regla que aplica admite interpretación. Formalmente, el árbitro sigue siendo la autoridad que decide. Pero el VAR puede provocar que el árbitro modifique una decisión que acaba de tomar.

La respuesta exige acudir a las propias reglas de la International Football Association Board (IFAB), organismo responsable de las Reglas de Juego.

La IFAB mantiene que el VAR no debería convertirse en un segundo árbitro con capacidad para revisar permanentemente todas las decisiones tomadas sobre el terreno de juego, porque el protocolo establece que la decisión original del árbitro no debe modificarse salvo que la revisión demuestre claramente un error claro y manifiesto.

Aquí entraríamos en otro tema que, por el momento dejamos a un lado, como son los efectos que tiene el VAR sobre los árbitros, que puede ser objeto de otro comentario. Enunciemos solo algunas cuestiones: ¿Puede un árbitro sentirse condicionado por la recomendación del VAR? ¿Se está creando una especie de “doble arbitraje”? ¿Ha aumentado o disminuido la autoridad del árbitro?

Volviendo sobre el tema que nos ocupa, estamos comprobando que el VAR no elimina el error humano. El VAR puede corregir determinados errores, pero no elimina la interpretación humana.

El VAR nació para que el fútbol fuera más justo. El problema comienza cuando confundimos justicia con precisión tecnológica. Una imagen puede decirnos exactamente dónde estaba un jugador, pero no siempre puede decirnos si una acción merecía ser sancionada. El fútbol seguirá necesitando árbitros.

Y, desde mi punto de vista, este es el principal problema del arbitraje. Un campo de futbol mide aproximadamente 7.000 metros cuadrados. Casi 120 m. de largo por unos 90 m. de ancho. Casi 100.000 espectadores gritando. Veintidós jugadores. Un solo arbitro, con dos linieres, que, mas que ayudarle, replican lo que pita el árbitro para no contradecirle y crear discusión entre los aficionados..

Pero si la IFAB mantiene que el criterio del árbitro debe prevalecer debería corregir el protocolo para establecer tres árbitros dentro del terreno de juego, como sucede en el baloncesto, para acordar el criterio aplicable cuando una jugada es interpretable y evitar que esos 100.000 espectadores, al unísono, influyan en el criterio arbitral en favor de sus colores en una cuestión subjetiva.

Las otra alternativa es que las normas dejaran de ser interpretables. No es complicado, o no debería serlo, fijar los criterios de aplicación de las reglas apoyadas en un mas extenso uso de las tecnologías. Por ejemplo: Una mano es sancionable si la mano entra en contacto con el balón y el brazo, en su zona mas próxima al contacto, está despegado 15 cm del cuerpo. En la era en la que los robot están llevando a cabo operaciones quirúrgicas con pleno éxito en todo el mundo, esta cuestión no debería suponer ningún impedimento.

En relación con la evolución de las normas, tenemos un ejemplo en alguna de las nuevas normativas aparecidas este año. En los saques de banda, para evitar la demora y la consiguiente perdida de tiempo, el árbitro cuenta cinco segundo y si no se realiza la puesta en juego en ese tiempo, el balón pasa al equipo contrario. Otro caso, Si el portero pierde tiempo indebidamente el arbitro solicita al equipo en el que milita el portero a elija un jugador de campo para abandone el terreno de juego durante un minuto.

Recordemos que el VAR funciona especialmente bien cuando nos encontramos ante hechos objetivos. Se trataría de convertir reglas subjetivas en decisiones objetivas.

En ambos casos el espectador debería mejorar su pasión por el espectáculo y aceptar que la justicia debe estar por encima de la emoción y el partidismo.

La última cuestión, a modo de despedida, es si ¿el VAR ha conseguido realmente hacer más justo el fútbol o simplemente ha trasladado la polémica del árbitro al vídeo?

Es probable que el fútbol nunca será completamente objetivo porque algunas de sus reglas exigen interpretación. Y quizá debamos aceptar esa realidad.

Pero siendo conscientes de que el árbitro puede equivocarse y de que El VAR también puede equivocarse. La propuesta de tres árbitros sería una mayor garantía de que las decisiones arbitrales estarían mas próximas al propósito de la Reglas y el aficionado aceptaría mejor sus decisiones al ser una respuesta colegiada.

El objetivo es conseguir un fútbol con menos errores evidentes, no sin decisiones discutibles.

Los aficionados tienen que seguir comprando el Marca y discutiendo sobre si Bartra tenía el pie dentro o fuera del área cuando Mbappe lanzó el penalty.

Es el futbol

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