De Zapatero a limpiabotas

La imputación de Jose Luis Rodríguez Zapatero nos trae a la memoria el famoso cuplé «la chica del 17» que cantaba a mediados del siglo pasado la famosa Lilian de Celis. Decía el cuplé, en una de sus estrofas «de donde saca pa tanto como destaca», se refería a la chica del 17, una joven madrileña que exhibía un verdadero lujo sin que las vecinas adivinaran cual era su origen.

Algo parecido nos ocurre con el expresidente del gobierno de España Jose Luis Rodriguez Zapatero. Que sepamos, como expresidente tiene una pensión vitalicia de algo parecido a los 75.000 € y, según manifestó el propio Zapatero en el senado, sobra otros 70.000 € de ciertas actividades.

Informaciones recientes indican que Zapatero tiene una magnifica casa en Lanzarote, donde pasa algunas jornadas estivales. También, según imágenes recientes de TV, vive en un casoplon cerca de Madrid. Según ha manifestado Koldo, en un periódico digital, el patrimonio de Zapatero daría para vivir 5 generaciones como él.

Sin entrar en los asuntos que se encuentran en proceso judicial, de los que saldrá lo que tenga que salir, y, a poco que se confirmen, le quitaran la sonrisa de cínico que mantiene. Zapatero ya demostró, siendo Presidente del Gobierno, que sus planes no eran seguir la senda de sus predecesores en el cargo. Abrió la puerta del proceso independentista de Cataluña, diciendo, en relación al Estatuto Catalán, que aceptaría todo lo que viniera de Cataluña.

Para apuntarse el éxito del final de ETA, tuvo que «vender» a la policía para acreditar su compromiso con la banda de que se terminarían las actuaciones de la policía y de la guardia civil.

La Policía estaba investigando una red de extorsión de ETA vinculada al bar Faisán, en Irún (Guipúzcoa). Según la investigación judicial, alguien avisó a miembros de la trama de que iba a producirse una operación policial inminente. Ese aviso permitió que varios sospechosos evitaran ser detenidos y que se perdiera parte de la operación policial.

En 2013 La Audiencia Nacional condenó a dos mandos policiales: Enrique Pamies y José María Ballesteros. El tribunal concluyó que sí existió un soplo policial que frustró parcialmente la operación. Sin embargo: No se condenó a nadie por colaboración con ETA. No se acreditó judicialmente que Zapatero ordenara el chivatazo. Tampoco se probó una implicación directa del ministro del Interior de entonces, Alfredo Pérez Rubalcaba.

Sí se produjo una entrevista de Zapatero con Jorge Fernández, Ministro de Interior nombrado por Rajoy, en la que, supuestamente, Zapatero le transmitió como había sido el chivatazo, los acuerdos con ETA y la hoja de ruta que debería seguir Rajoy si no quería volver a la andanzas.

Años después, ETA anunció el cese definitivo de la violencia en 2011 y se disolvió oficialmente en 2018. El caso Faisán sigue siendo uno de los episodios más polémicos relacionados con aquella etapa del conflicto vasco.

Estos dos episodios, junto con su propósito de revivir el guerracivilísmo, bastan como muestra de la soberbia y la catadura del personaje.

Si, al menos que se tenga conocimiento, durante su estancia al frente del gobierno, no abrió la puerta de la corrupción, si estableció los caminos para construirla. Por eso cuando salió del gobierno tenía y tiene claro como aprovecharse de sus conocimientos y de su ambición y de sus chantajes.

Su cercanía con Pedro Sánchez le ha permitido ser la salsa de muchos enjuagues y amasar un patrimonio que ya lo quisieran Aznar o Rajoy. Ni siquiera Felipe Gonzalez ha sido capaz de aumentar su patrimonio en la medida que lo ha hecho Rodriguez Zapatero.

Zapatero no se ha ido de misionero al Congo para ayudar a los necesitados. Se ha hecho amigo de Maduro, por el olor a corrupción de ese régimen y la facilidad de pringar en el petroleo y se ha acercado a China para intermediar con el petroleo venezolano, entre algunos de sus negocios.

Zapatero, en su maldad, compite con Pedro Sánchez, al que ha engañado con la financiación de la Internacional Socialista. Conocedor de la ambición del Presidente de Gobierno español le ha tendido la trampa de que use el dinero procedente de Venezuela para su proyección dentro de la Internacional Socialista. Con esta sibilina maniobra, Zapatero ha puesto una venda en los ojos de Sánchez y una mordaza en su lengua para que trague y defienda los chanchullos del leonés. Quizá el error de Zapatero consista en la confianza depositada en la capacidad de Sanchez para tapar tanta corrupción.

La propia confianza en si mismo, de Zapatero, está poniendo de manifiesto que no es tan listo como se cree y que con el horizonte que se le presenta, no sería de extrañar que fuera el primer presidente del gobierno español entre rejas.

En lo económico, puede que la justicia no tenga fuerza y razón para desposeerle de ese entramado creado a base de testaferros, pero en lo personal el zapatero se ha quedado en limpiabotas.

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