


Poco a poco van encajando todas las piezas de un puzzle que el presidente del gobierno pretende resolver a base malabarismos, estupidez y chulería. Todas, menos la imputación de su esposa, Begoña Gómez, encajaban en la resolución de su entramado. La imputación de su señora es la única que le ha sacado de sus casillas. El resto, forman parte del entramado generado a raíz de su llegada al frente del gobierno.
Es inverosímil que Pedro Sánchez no supiera nada de lo que vendría después cuando decidió colonizar las instituciones, preparar un Fiscal General del Estado y tomar el mando del Tribunal Constitucional, probablemente con la idea de servirlas de paraguas de la tormenta que podría generarse.
¿Recuerdan cuando Pedro Sánchez en 2019 dijo que no podría dormir por las noches si gobernará en coalición con ministros de Unidas Podemos. Y luego, Gobernó?
Le bastaron veinticuatro horas para cambiar de opinión. Y ¿por qué cambió de opinión? Los Podemitas tenían relaciones con el gobierno de Maduro. Zapatero tenía puesto un ojo en Maduro, y en su petroleo, y Sánchez, necesitaba dinero para el partido, y para la Internacional Socialista.
Supongo que a Podemos, y a Zapatero, no les costaría mucho esfuerzo convencer al nuevo presidente de lo interesante que podían ser las buenas relaciones con Venezuela y su capacidad de financiación de proyectos revolucionarios.
Unos meses mas tarde, el 19 de enero de 2020, Delcy Rodríguez llegaba a España en un Falcón 900LX, de la compañía Sky Valet. El avión, que no era un avión oficial del régimen bolivariano, sino un jet privado que llegó al aeropuerto de Madrid con un cargamento de maletas que fueron desembarcadas en la terminal 1 del aeropuerto de Barajas. Para dar la bienvenifda a la vicepresidenta, a pie de las escalerillas, estaban esperando José Luis Ábalos y su mano derecha, Koldo García, que llegaron a la pista a bordo de un coche Toyota camuflado.
Aunque el destino final del vuelo era Estambul (Turquía), por algún motivo desconocido, pero si planificado, aterrizaron en tierras españolas.
El hecho de que las maletas fueran recogidas por Ábalos, sugiere que el destinatario tenía que ser el Gobierno de Pedro Sánchez, o el PSOE. A día de hoy existe un secreto absoluto sobre su contenido. Probablemente Zapatero y Sánchez tendrán alguna pista de ello.De lo contrario no encaja ni el relato.
Además de Ábalos y Koldo, también apareció por el aeropuerto Víctor de Aldama. Al parecer, este último con el objetivo de cobrar los 200 millones de euros que presuntamente adeudaba el gobierno de Maduro a Air Europa.
Aldama había sido contratado por Globalia para desatascar el proceso del rescate de Air Europa, por lo que tenía acordado percibir una comisión de unos cinco millones de euros.
Al mismo tiempo, las aventuras de las mordidas de Ábalos, Koldo y Cerdán campaban por el territorio español como caballo desbocado, en aras de su enriquecimiento personal y de la posible financiación ilegal del PSOE. Ojo primer error de Pedro Sánchez.
Al final, tantas piezas sueltas tendrán que encajar.
Estamos ante un viaje, en avión privado, de la vicepresidenta venezolana que aterriza en un país, España, en el que tiene prohibida la entrada. En un vuelo, con destino inicial a Turquía, que recibe la autorización para aterrizar en España .
Y, ante otro asunto, entre Venezuela y una compañía aérea española, Air Europa, relacionada con una deuda pendiente, que al final la compañía aérea resulta rescatada por el gobierno español.
Según ha reconocido alguno de los participantes, Aldama, el hijo de Hidalgo – dueño de Air Europa- y la esposa del presidente del gobierno coincidieron en un viaje por tierras rusas. Es probable que durante el viaje comentaran sus proyectos y encontraran formulas de colaboración.
Lo cierto, según las manifestaciones de uno de los responsables de la SEPI, es que Pedro Sánchez ordenó rescatar a Air Europa. Y, curiosamente, Air Europa, antes de que se produjera el rescate de 475 millones de euros, tenia toda la documentación lista y preparada. Por supuesto, se descartó que se tratara de una información preferente.
A veces, las empresas son capaces de adelantarse a los acontecimientos, como pudo ser en este caso, y su visión de futuro le aconsejara tener preparada toda la documentación antes de que se la solicitasen.
Fruto de sus investigaciones el juez Peinado terminó imputando a Begoña Gómez, la esposa del presidente. Al parecer la imputación no fue bien encajada por Pedro Sánchez, quien después de cinco días de de una profunda reflexión se preguntó si merece la pena seguir, pese al fango en el que la derecha y la ultraderecha pretenden convertir la política, por lo que necesitaba «parar y reflexionar» para saber «qué camino tomar».
Cuando casi todo el mundo esperaba que presentaría su dimisión, el presidente enamorado, decidió continuar al frente del ejecutivo. Y no solo no dimitió, si no que herido en su orgullo, empujó a determinados personajes a comprar voluntades y a enfangar el campo, con la pretensión de cambiar lo negro por lo blanco.
Según el juez Santiago Pedraz, durante el periodo de reflexión del presidente del gobierno, el 24 de abril de 2024, se produjo una reunión en la sede del PSOE, en Ferraz, a consecuencia de la mencionada imputación de Begoña Gómez, en la que participaron Leire Díez, Javier Pérez Dolset, Juan Manuel Serrano, Santos Cerdán e Ion Fernando Antolín. El juez entiende que ahí nació lo que conocemos como las Cloacas del PSOE. Ojo segundo error de Pedro Sánchez
A partir de ahí, encajan ciertas actitudes que el mencionado juez ha incluido en sus investigaciones de las que se desprende que los miembros de la trama «tocaron» al fiscal que estaba llevando la causa para que procediera al archivo de algunas causas judiciales a su cargo o que, aportara alguna información sobre el fiscal Alejandro Luzón. La oferta pasaba por caja con la nada despreciable cifra de 300.000 €, o un puesto de trabajo en el extranjero.
Las cloacas han maniobrado para desprestigiar a la UCO, a la Guardia Civil y a los jueces encargados de determinadas causas. Lo hecho no tiene marcha atrás y la posición del presidente del Gobierno, debido a esa mala decisión le va a acarrear mas de un dolor de cabeza, porque está jugando muy fuerte contra las instituciones del Estado y contra la misma democracia.
Aunque las nuevas informaciones que van apareciendo apuntan a la resolución del puzzle de la corrupción del PSOE. Hay que considerar que no todas las piezas del puzzle tienen el mismo significado. Los casos de Begoña, o del hermanisimo, a la postre, son casos que podemos denominar de andar por casa si los comparamos con los de las maletas de Delcy, con el asunto de las Cloacas del PSOE, incluso, con el caso, todavía no dimensionado, del expresidente Zapatero
La defensa a ultranza del gobierno, en favor de Zapatero, debe tener algún espurio compromiso. Si el presidente pretende encajar el caso de Zapatero en la línea de su ataque a la Justicia por sus asuntos familiares. No le va a servir de nada. Por contra, si su defensa está basada en otras cuestiones, que de momento no podemos encajar, abre la puerta a una serie de suposiciones que darían pie a la creencia de una aparente Join Venture entre ambos, con un primer reflejo de las influencias de Zapatero en la concesión de los 53 millones de euros a la compañía Plus Ultra, por parte del Gobierno de España. Tercer problema de Sánchez
La vía de negocio que abrió Zapatero con China, a cuenta del petroleo venezolano, es posible que le esté sirviendo, a Pedro Sánchez para descubrir nuevos mercados.
Algunas cuestiones, de momento, no encajan pero será cuestión de tiempo para que vayan apareciendo informaciones que nos aclaren ciertas actitudes del actual presidente del gobierno, como es el asunto del Sahara, reconociendo a Marruecos la legitimidad para anexionar la antigua colonia española a sus territorios, saltándose los acuerdos internacionales y sin consultar a las Cortes españolas.
En relación con algunas maniobras políticas de ámbito interior que encajan y, aparentemente, no tienen por qué terminar en caja, pero si formar parte del monopoly al que Pedro Sánchez tiene sometidos a sus socios de gobierno, y a las fuerzas que sostienen su mandato: Bildu, ERC, Junts,etc., para que no le abandonen, ni siquiera, en el caso de que la UCO y la Justicia demostraran que el PSOE es un partido financiado ilegalmente.