
La figura del presidente americano concita todo tipo de comentarios y críticas. Unas proceden de un grupo importante de delatores, habitualmente del frente antiamericano, y otras del grupo de los pacifistas del no a la guerra, que les gustaría que este mundo fuera un cuento de hadas. Pero la realidad es que la gente se muere. Que hay enfermedades, que existe el sufrimiento y que desde que el mundo es mundo la guerra está presente en nuestros dias.
Como las criticas son de lo mas variado. No pretendo resumir aquí los calificativos que se vierten sobre Trump, porque me alejaría del objetivo de este comentario que obedece a la respuesta a lo titulado mas arriba.
Personalmente pienso que no hay casualidades en esta vida. Que las decisiones no se toman porque si. Que un día nos levantamos con el pie cambiado y decidimos hacer lo que se nos ocurra, por la buenas. Todo lo contrario. Pensar de esa manera, además de ingenuo es despreciar a nuestros semejantes. Hoy el mas tonto hace un reloj de madera y le funciona, por eso yo creo que Trump tiene un plan y lo está siguiendo fase a fase.
Tampoco pienso que Trump haga lo que le vienen en gana. Aunque su personalidad sea el motor de las decisiones no podemos olvidar que el Congreso americano tiene un peso significativo en la gestión de gobierno. Pero a pesar de eso es probable que Trump se esté equivocando en el tiempo, que quiera resolver sus conflictos mentales de un plumazo. Que esté convencido de que es un iluminado y tiene la obligación de arreglar el mundo. Probablemente. Pero en conjunción con ese posible desvarío del presidente americano está la motivación mejorar la situación económica en la que se encuentran los americanos.
Todas las maniobras que está llevando a cabo tienen como objetivo preservar la seguridad americana y de paso, controlar la economía. Lo que el denomina American First.
No es casual que su primer intervención haya sido Ucrania. No es que le preocupe la guerra entre rusos y ucranianos, mas que otros temas. Lo que ha pretendido Trump es medir las fuerzas de Putin y tratar de maniatarlo, o engañarlo.
Con el propósito de alcanzar un acuerdo entre ambos países: para ti el territorio, para mi las tierras raras . De paso, rompemos el hielo de nuestras relaciones y establecemos unas relaciones de no agresión. Que también le viene bien a Putin.
Digo que no es casual empezar por Ucrania porque de las relaciones con Rusia dependen otras fases del plan de Trump. Y mejor tener controlado a Putin que no enfrentado.
No hay que olvidar que en EEUU se produjeron acontecimientos que hicieron temblar sus estructuras en el siglo pasado. Una repetición de los mismos dejaría a Trump políticamente muerto. Ante una posible repetición, por muy remota que sea, Trump está obligado a disipar cualquier posibilidad.
Si Iran lanzara otro ataque terrorista, en cualquier parte del mundo, que pueda afectar a los EEUU, Trump se vería obligado a cambiar, no solo todos sus actuales planes, si no a reconsiderar el posicionamiento de EEUU a nivel internacional. Por eso, para que su plan no se vea afectado, tiene que asegurarse que no se produzca ningún atentado protagonizado por el terrorismo islamista.
Por las razones que sea, EEUU, o Trump, han considerado inevitable destruir el arsenal iraní y descabezar a su gobierno. Pero no es cuestión de bombardear Iran sin tener en consideración la respuesta bélica de los ayatolas y otras posibles consecuencias, como el devenir del precio del petroleo, que puede tener un impacto importante para la economía mundial y, por tanto, para EEUU.
Considerando los efectos que el petroleo iraní pudiera influir en la economía mundial Trump cerrado tal posibilidad, o al menos sus fuertes impactos, consiguiendo con antelación un acuerdo en Venezuela que minimice, o evite, la posible reacción iraní.
Una vez conseguido estabilizar la relación económica con Venezuela, lo de Iran sólo se reduce a eliminar la cúpula de los ayatolas y a eliminar el apoyo de Iran a los grupos terroristas de Hamas y Hezbolá, para congelar las posibles acciones terroristas procedentes del islamismo.
Y en eso está, contando con un aliado tecnológicamente avanzado como Israel, tratando de matar dos pajaros de un tiro, el económico y la seguridad de EUU.
La carta siguiente parece que es Cuba. No creo que desde el punto de vista económico Cuba pueda preocupar a EEUU, pero si como su proximidad geográfica, que pudiera ser utilizada en caso de que su plan fracasara y se viera enfrentado al eje Russia, China.
Lo mismo pasa con Groenlandia. Desde un punto de vista económico la isla no ofrece ningún atractivo, pero desde la estrategia de defensa de los EEUU, Groenlandia esta situada en el camino mas directo para lanzar sus ataques desde eje soviético.
Por tanto, aunque a Trump le tratemos de loco y prepotente, si tiene un Plan que es American First. Nos guste o no.