Hay Guerras y guerras

Cualquiera que sea el motivo para iniciar una guerra debe ser considerado un propósito deleznable. Sin embargo desde que el mundo es mundo las guerras existen sin solución de continuidad.

Los analistas y psicólogos podrían darnos algo de luz del por qué este fenómeno destructivo nos acompaña. Aunque sin animo de profundizar parece que nos encontramos ante un fenómeno consustancial de la humanidad.

Aún considerando que las guerras son una destrucción de la humanidad, habría que distinguir cómo, a lo largo de los tiempos, los conflictos han evolucionado.

Recordemos el números de muertos de las ultimas contiendas:

En la II Guerra Mundial perdieron su vida entre 70 y 85 millones de personas. En la Guerra Civil española murieron entre el 2% y 3% de la población, lo que se contabilizó entre 500.00 y 750.000 personas muerta. En Ucrania la cifra de civiles muertos asciende a 3500 y entre 7000 y 9000 heridos, sin contamos los miembros de las fuerzas ucranianas o de la fuerzas separatistas, entonces la cifra de fallecidos se aproxima a los 15.000 .

Sin ánimo de profundizar en los motivos de las diferentes guerras, podría concluirse que las causas,, o los orígenes no son equiparables. En algunos subyace la idea de exterminio del enemigo, de destrucción o aniquilamiento. Y en otros, aparentemente, se persiguen intereses sin animo de destrucción, solo de cambio del equilibrio económico, o social.

Si los objetivos son distintos no es difícil aceptar que los resultados también sean diferentes, por mucho que, desde las posiciones de siempre, se quiera ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.

Pero no se trata de homologar unos y criticar otros, simplemente de evidenciar que las consecuencias de unos actos y otros resultan diferentes y, por tanto, deben catalogarse de acuerdo a sus principios y a sus consecuencias.

Veamos la diferencia con alguno de los recientes acontecimientos.

Entre la invasión, si es que así queremos llamarla, de Venezuela por las fuerzas armadas de EEUU y la consistente guerra de Rusia en Ucrania, existen enormes diferencias.

En la «invasión» de Venezuela no han existido daños civiles, al menos no significativamente que se conozcan. Tan solo algunos elementos de la guardia que protegía a Maduro resultaron muertos durante la operación. En cambio en la guerra de Ucrania la cifra de fallecidos se aproxima a los 15000 los muertos y la de heridos supera los 30.000.

Si pretendemos equiparar ambos acontecimientos y considerarlos como acciones de guerra, al menos, deberíamos referirnos a la situación de Ucrania como Guerra – con mayusculas- y a la captura de Maduro como guerra – con minúsculas- .

Otro acontecimiento reciente es el ataque de Israel y EEUU a Irán. Como fruto ce la falta de acuerdo en las partes, después de algunas reuniones encaminadas a evitar que Iran continuara enriqueciendo uranio y que el enriquecimiento se llevara a cabo en Rusia y, además, que Iran procediera a la eliminación de misiles con capacidad para destruir Israel.

Con razón, o sin razón, para que Israel y EEUU hayan lanzado una ofensiva, los acontecimientos nos han demostrado que el ataque a Iran tiene un claro propósito de resolver un problema de seguridad, o si prefieren, de índole económico, pero el objetivo no ha sido, salvo que se tuerzan los acontecimientos, el de una guerra con implicación de la sociedad.

Solo algunos lideres han sido el objetivo quirúrgico de los misiles israelíes. Por el momento parece que Ali Jameini, junto con varios de los ministros, han resultado muertos, sin que se conozcan otros daños a la población.

Desde mi punto de vista, tampoco este acontecimiento debería catalogarse de guerra. Es un movimiento del que con bastante seguridad desconocemos su alcance, pero el objetivo hasta ahora ha sido descabezar un movimiento que representaun problema de seguridad internacional y de una violación de los derechos humanos sin discusión.

Por el momento países como Rusia o China no han abierto la boca, tanto uno como otro, se han limitado a una postura de no beligerancia. Especialmente relevante es el caso de China, cuyos resultados pueden tener un importante impacto en su economía. El 80 % de petroleo que exporta Iran tiene como destino China.

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2 respuestas a Hay Guerras y guerras

  1. Muchas gracias Jota por su comentario.

  2. Jota dijo:

    Me parece arriesgado hablar sobre «Guerras y guerras». Y menos en un artículo que, por su formato, está limitado a unos pocos párrafos y por tanto, con pocas oportunidades de desarrollar la teoría. Todas son GUERRAS
    ¿Y porque me parece arriesgado? Somos muy sensibles al tema de los conflictos y mucho más, si en estos interviene EEUU. EEUU genera de por sí, mucha controversia y más con su actual presidente. Creo que esto hace que las posibles reacciones, no sean constructivas sino muy tendenciosas lo cual lleva a un enfrentamiento que seguro que no es lo que busca el autor.
    Pongo un ejemplo. Frecuentemente me indigna ver como determinados sectores de la sociedad, en particular de la izquierda, buscan cualquier excusa para pedir apoyo más o menos virulento, al caso de Gaza. ¿Porque no tienen esa misma actitud con Ucrania? No lo entiendo muy bien y no creo que sea porque un conflicto lo inicia el comunista Putin y el otro el pueblo israelí. ¿O sí?
    Es decir, que la dramática guerra de Gaza se usa en gran medida como arma política y no como verdadera denuncia de un hecho terrible. ¿O ya nos hemos olvidado de la famosa flotilla que zarpó hacia esa zona sabiendo lo que iba a pasar? ¿Qué hacía en ella Ada Colau? ¿Para que enviamos un viejo y nada operativo navío de guerra? Es decir: propaganda política al 90% y solo un 10% de posible efectividad. Hicimos el ridículo. Vamos, algo así como lo de Perejil en Marruecos. Y a los pobres ucranianos que les den.
    Y no quiero desanimar al autor sobre el hecho de correr riesgos y menos en este entorno. Es decir, que hablar de «Guerra y guerras» es una llamémosla división, que va a ser poco aceptada, aunque estoy de acuerdo con no cortar por el mismo patrón a tanto conflicto con tan diferentes alcances. Porque, por ejemplo, esta guerra en Irán va a traer consecuencias terribles para la inflación y otros parámetros económicos en muchos lugares. Por más que nuestros ministros ya están presumiendo de que el suministro no afectará a España por la diversidad de proveedores que tenemos. Me echo a temblar…..

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