CUIDADO CON SÁNCHEZ

El fenómeno del CIS hay que tenerlo en cuenta. Cuando la mayoría de las encuestas apuntan a un resultado en las próximas elecciones entre PP y VOX de 210 escaños, resulta que el CIS apunta a una nueva victoria del PSOE. No sé si Tezanos lo hace para ir anunciando el triunfo del PSOE, o para reírse de los españoles. El caso es que Sánchez en el Congreso, en una réplica a Feijoo ha anunciado que van a volver a ganar las próximas elecciones.

De momento a Sánchez no se le ve nervioso aunque se le vea desmejorado. Ni ha convocado las elecciones ni tiene trazas de que lo vaya a hacer en el presente año.

Sánchez sigue contando con el apoyo de SUMAR, BILDU, ERC y, aunque este apoyo no le sirva para aprobar los Prepuestos Generales del Estado, su plan no es aprobarlos sino aprovechar su discusión en el Congreso de los Diputados como campaña de las próximas elecciones. Los presentará cuando le sea de utilidad aunque se salte el periodo legalmente establecido para ello. Eso no le importa.

Sánchez sigue manejando los tiempos a su antojo. Nada le altera su hoja de ruta. Ni siquiera la cuestión de Ceuta le hace variar el rumbo, como a algunos les gustaría.

Ya han pasado mas de cuarenta días de la invasión de Ceuta y no sólo permanece el inmovilismo inicial sino que se permite la chulería de remitir a Vivas alguna pregunta sobre los menores en Ceuta. Esta postura de Sánchez confirma la idea de que está conforme con la marcha de los acontecimientos. Es un desarrollo perfectamente orquestado y consentido.

Otro asunto interesante es la Ley de Nietos. Sospecho que el frente de la Ley de Nietos ya está superado. Ni siquiera le preocupa la medida cautelar del Tribunal Supremo. Es probable que haya llegado tarde y el objetivo esté cumplido. Puede que el asunto esté mas que controlado. Es posible que los exabruptos de Puente y Oscar López aparenten escenificar un enfrentamiento entre las instituciones. Por si fuera necesario para apoyar el caso, Conde Pumpido encontrará el escape anticonstitucional para echarle, el enésimo capote, al Presidentre del Gobierno, sobre las sentencia del Tribunal Supremo.

No entiendo la chulería y la altanería de Pedro Sánchez. Con el escenario judicial que se le avecina. Con la deriva política que lleva el Gobierno. Con las continuas concesiones para sacar adelante las votaciones del Congreso. Con sus continuos enfrentamientos en Europa. Con sus diferencias con la OTAN. Con sus enfrentamientos con Trump. Con sus guiños con el alcalde de NY, para encabronar a Trump. Con la condena de su hermano. Con la posible condena de su mujer.Con la posible financiación irregular del PSOE. Con el hartazgo de buena parte de los socialistas. Con su actitud ante la invasión de Ceuta. Con su enfrentamiento con la Corona. Son suficientes casos para que estuviera algo preocupado y menos chulo.

No hace falta ser muy avispado para comprender que ese escenario tumbaría a cualquier gobernante en el primer asalto, y en el caso de Sánchez podría dar con sus huesos en la cárcel.

Sin embargo, Sánchez va a resistir hasta que finalice la legislatura el día 23 de julio del próximo año. Quizá la pregunta que deberíamos hacernos es ¿Por qué Sánchez, no solo no está preocupado, sino que levanta cabeza frente a la oposición en el Congreso de los diputados? La respuesta nos lleva a dos conclusiones simples: O Pedro Sánchez es más tonto que el que asó la manteca, o deberíamos ponernos alerta sobre sus declaradas intenciones.

El Presidente del Gobierno es plenamente consciente de la situación en la que se encuentran tanto él, como su gobierno, pero no va a aceptar un derrumbe del mismo para anunciar las elecciones. No le va a dar ese gusto a la oposición. Todo lo contrario, la convocatoria de las elecciones la hará como consecuencia de haber agotado el periodo de la legislatura.

Como defensa para desacreditar a la oposición Pedro Sánchez confía en que el debate sobre los PGE sea la herramientas apropiada. Sabe que es mejor parlamentario que Feijoo y no le preocupa que le llaman (hdp). Ni enfrentarse a la Corona manifestando que el mejor momento de la Monarquía en España fue durante la II República.

Aparentemente todos estas circunstancias parecen formar parte de un caos del Gobierno. Que nos encontramos ante el final del sanchísmo, lease también socialismo, a juzgar por el autismo socialista en la interpretación del momento y el lugar en el que vivimos.

Pero, por otra parte, la respuesta a la concatenación de acontecimientos parece indicar que para todo tiene respuesta, que nada es improvisado. Como si los acontecimientos formaran parte de un puzzle perfectamente organizado, que solo depende del momento para colocar la ficha en el tablero.

Lo que es indudable es el enorme fruto que saca a cualquier noticia por insignificante que sea. Le basta un recorte de periódico para darle una larga cambiada a Feijoo en el Congreso y evitar responder a las cuestiones planteadas en la sesión de control. Como buen trilero.

Cada uno que saque las consecuencias que mas le convengan, pero viendo, como estamos viendo, de lo que es capaz Pedro Sánchez creo que un poco de reflexión sobre su capacidad de hacer mal no nos estaría de más.

Por eso, cuanto mas pensemos que está derrotado, o es tonto, mas ventaja le estaremos dando en su afán de poder.

Igual que está gestionando el asunto de Marruecos puede estar preparando una sorpresa para gran parte de los españoles.

Esta entrada fue publicada en POLITICA. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.