No entiendo lo del racismo en el futbol.

Debo confesar que con el tema del racismo me pasa lo mismo que con el cambio climático.

Me refiero al racismo dentro del futbol. No existe racismo por mucho que algunos se empeñen en insistir en el tema.

En todos los equipos del mundo existen jugadores de diferentes etnias y colores que conviven diariamente sin ningún genero de recriminaciones ni insultos. Por lo que es difícil entender que si en el día a día de los equipos no surgen problemas de convivencia, debamos aceptar que existe racismo en el futbol. Otra cosa son las cuestiones que surgen en las disputas de los partidos de futbol dentro del campo.

Hay que entender que en el campo los equipos pelean por ver quien consigue la victoria, y eso, genera una serie de piques y roces que forman parte del juego. Y, si me apuras, forman parte del espectáculo futbolero.

El futbol no se ha inventado ahora. Mas de un siglo llevamos practicando este deporte, no solo a nivel local, entiéndase nacional o regional, sino a nivel internacional y desde sus inicios se dan los insultos y las bromas entre los distintos jugadores. Los mas profesionales saben que esas cosas deben de quedar dentro del campo porque forman parte del juego. Y así pasa en la inmensa mayoría de las ocasiones.

Durante el partido los jugadores buscan sacar al contrario de sus casillas. Unas veces provocándole faltas, otras agarrándole o tirándole un caño, que es una de las cosas que más cabrean a los futbolistas. Cada uno lo intenta a su manera y es así como se pican durante el partido. Sin embargo al final se abrazan y se saludan. Como los boxeadores después de darse una autentica paliza se saludan deportivamente.

Otra cosa es cuando con esos engaños pretendes reirte y humillar al contrario. Que son profesionales como tu y viven, aunque sea muy muy bien, de esa profesión. Y a nadie le gusta que se rían de ti.

Por eso, la celebración de los goles debe hacerse de una manera prudente y sobre todo respetuosa con los contrarios. Se puede demostrar tu alegría sin olvidarte de los jugadores y la afición del equipo contrario.

El caso de Vinicius es un ejemplo de falta de respeto a los jugadores del equipo contrario. Cuando celebra un gol sus gestos parecen intencionados para ridiculizar al oponente. Se olvida de que es un profesional del futbol y se convierte en un hooligan descerebrado. En otras ocasiones no se conforma con desbordar al defensa de turno, sino que se regodea en las jugadas, hasta que pierde el balón por olvidarse de la eficacia.

No es nuevo que esta actitud de Vinicius saca de sus casillas a muchos de los jugadores que les toca defenderle.

No me he parado a pensar cuantos jugadores de color juegan en la liga española. Por citar un ejemplo ,en la plantilla del Real Madrid debe haber en torno a diez jugadores de color. No recuerdo ocasiones en las que se haya dado un acto de racismo con alguno de ellos distinto de Vinicius. Y, salvo un par de circunstancias, tampoco creo que haya habido mas temas de racismo en toda la liga española.

Volviendo a las celebraciones habrá quien entienda que bueno, que eso es su problema. Que la alegría por conseguir un gol, o un regate, puede manifestarla cada uno como quiera. Creo que hasta eso, sería entendible.

Pero entendiendo las distintas formas de celebrar los goles, las celebraciones de Vinicius tienen mas de provocación e insulto que de manifestación de alegría. O al menos eso es lo que parece a juzgar por las reacciones de algunos jugadores de los equipos contrarios.

Cuando la celebración de un gol se convierte en una falta de respeto a tus adversarios, lo normal es que se produzcan ciertas reacciones, como ocurre frecuentemente con el mencionado Vinicius.

Por eso yo considero que no hay racismo en el futbol. Se trata de casos aislados y circunstancias coincidentes con determinados jugadores.

En el caso concreto de Vinicius todos saben que llamarle mono, le saca de sus casillas, y parece que está esperando la ocasión para salir corriendo como un parvulito a chivarse al colegiado de turno. Porque, como está consentido, sabe que todas las cámaras no perderán la ocasión de mostrar sus rabietas. Y si no, Real Madrid TV, se encargará de que no falte difusión.

Si le molestara mas que le llamaran hijodeputa, los contrarios le llamarían hijodeputa, porque lo que quieren es insultarle, no ofenderle, ni discriminarle. Por eso a mi me parece que la bandera que enarbola Vinicius por la lucha contra el racismo es un engaño comparable a la del cambio climático.

Si fuera una cuestión de racismo. El Real Madrid y cualquiera de los equipos de futbol nacionales o extranjeros, estarían abordado la cuestión con mas exigencia para sus propias aficiones. Pero más que un problema de racismo lo que yo observo es un problema con Vinicius, que tiene reacciones de niño consentido.

 

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